lunes, 19 de diciembre de 2011

FLORES DE MI JARDIN








FOTOS DE OTROS FOTOGRAFOS CHAPINES DE MI BELLA GUATEMALA










MI BELLA GUATEMALA


















PESEBRES CHAPINES

Aunque salvo de entrada la distancia entre el niño Jesús y nuestros niños nacidos en paupérrimos lechos, talvez en peores condiciones que el pesebre que cobijara a ese ser que dividió la historia en antes y después de El; quiero hacer una semblanza a nuestros niños que hoy, ante la indiferencia de la sociedad de la que formo parte, nacen a diario en este país, en otro tipo de “pesebres”.



No nos estremece el corazón que esos niños llegan de madres que no se han alimentado lo suficiente, ni antes ni durante la gestación, y por ello llegan al mundo en condiciones de alto riesgo, con taras, con deformaciones genéticas, propensos a una muerte en su primera edad. No nos estremece que ellos carecen de ropa decente y apropiada para soportar los climas donde empiezan a vivir.



Esos niños nuestros, no reciben la visita de pastores y ovejas que les den la bienvenida, ni calor humano ni calor animal. Mucho menos reciben una visita de santos reyes con regalos de oro y mirra. No. Nada de esto les es otorgado.



Muchas de esas criaturas nacen en los ranchos con pisos de tierra y rodeados de toda clase de insalubridad, moscas y otros bichos como parte de la decoración; nada comparado con lo que adornamos los nacimientos que elaboramos en honor del Grande entre grandes.



Entonces me llega un sentimiento de culpabilidad. Porque al final todos somos responsables de tener en esos “pesebres” a nuestros niños de hoy. Y creo que podemos empezar a redimirnos con actos tan básicos, pero tan importantes: no participemos de la terrible lacra social que hoy nos cubre: la impunidad. No seamos partícipes del robo de los recursos del estado que no llegan a cubrir a esos niños como debe ser. No seamos admiradores de aquellos que con descaro y alguna habilidad, se llevan a su bolsillo los fondos del presupuesto nacional asignados a obras que, de ser realizadas, contribuirán a que no tengamos más esos nacimientos tan denigrantes. No tengamos miedo de decir “NO” a los que nos incitan a ser socios de sus negocios turbios. No temamos quedarnos sin trabajo por ser honrados. Cumplamos con lo que nos corresponde y así veremos en poco tiempo que van a desaparecer del escenario esos pesebres llenos de moscas y malolientes que cobijan a nuestros niños. El Niño que nos enseñó las virtudes del amor, de la integridad, de la verdad, de la solidaridad, de la paz, hará su parte si nosotros hacemos la nuestra. ¡Bienvenido sea nuestro Niño Jesús!



Doris Strems

Dic. 2011

martes, 20 de septiembre de 2011

A DONDE VAN LAS MENTIRAS DE AMOR

Dejé perdidas en el camino de la vida, las ilusas horas

Esas donde reinaban las alucinantes mentiras

Que aquella mente perturbada me decía cual verdades

Y que yo fingía que las creía en medio de sus veleidades.









Me pregunto en esta hora que la alumbra ese lucero

Que en diciembre resplandece en el cielo azul pizarra

¿En qué lugar del universo se desvanecen las mentiras

Que se dicen entre mil besos mientras se consumen las ansias?



¿Cómo se diluyen las falsas palabras que se dicen

Fingiendo alcanzar el punto profundo de un alma

Cuando es tan solo el disfrute de un cuerpo

La verdadera intención de ese encuentro?



¿Quien podrá enseñarme ese lugar

E ir a buscar en él todas las mentiras que dijiste

Con ellas jugar a que eran verdades

Y consolar a mi corazón agonizante?

lunes, 2 de mayo de 2011

EL VERBO AMAR



Quiero ser el verbo amar

Eternamente en presente…

Amar sin tiempo pasado ni futuro

Solo quiero ser el verbo amar.

Quiero ser el amor que envuelve la mirada

Que te doy al verte triste.

Quiero ser el amor que cual mirra derramada

En brasero candente

Exhala aroma dulce, penetrante,

Y te hable de mi alma siempre de ti enamorada.

Quiero ser el amor que vuele entre nubes blancas

Que brillan en las tardes soleadas

Hechas de suaves y ricas sedas

Tejidas por manos de mil Ángeles.

Quiero ser el amor que brote de la garganta

De todas las aves canoras al despertar el alba

Y llenen tu alma de sus notas musicales

Cuando las escuches por tu ventana cada mañana.

Quiero ser el amor que arrulle suavemente

Los pétalos de la rosa fragante

Que nace inocente y llena de vida

Sin importarle su temprana muerte.

Quiero ser el amor que te adormece

Al acariciar tus cabellos dorados

En las horas quietas que preceden

El feliz encuentro de nuestros cuerpos.



QUIERO SER EL AMOR POR SIEMPRE

QUIERO SER EL VERBO AMAR

EN PRESENTE POR SIEMPRE.

QUIERO SER ETENAMENTE TÚ AMOR.